En muchas ocasiones estas dudas salen en consulta, así que aquí os dejo una explicación un poco más extensa para comprenderlo mejor.
Definición
Cuando hablamos de Punto Gatillo Miofascial nos referimos a un punto altamente irritable de dolor exquisito en un nódulo, estando éste dentro de una banda tensa muscular.
Estos puntos son dolorosos a la presión y cuando se estimulan generan un dolor referido característico y en ocasiones síntomas autonómicos ( por ejemplo: sudoración, «piel de gallina»…).
Dentro de estos puntos encontramos 2 tipos:
- Punto gatillo activo: da dolor espontáneamente y refiere dolor a distancia; puede generar también limitación de movilidad, rigidez…
- Punto gatillo latente: no da dolor por sí sólo, pero sí a la presión del mismo.
El Dolor Miofascial es aquel dolor referido por los Puntos Gatillo Miofasciales en patrones específicos característicos de cada músculo.
Como podemos ver en la imagen, el punto gatillo marcado por una «x» puede generar dolor en los puntos rojos representados en la misma. Cada músculo tiene su propio patrón de dolor a distancia.

Rara vez el punto gatillo se encuentra en la zona de dolor que nosotros tenemos, puesto que suelen dar ese dolor a distancia que hemos comentado.
Al contrario de lo que se suele pensar, la gravedad del dolor no va en relación al tamaño del músculo, si no a su irritabilidad.
Los Puntos Gatillo Miofasciales varían de irritabilidad según la hora o el día, pudiendo ser generados por muchos factores como por ejemplo:
- Un sobrecarga o traumatismo
- Un mal gesto o sobreesfuerzo repetitivo
- Enfriamiento; por ello es importante protegerse en las zonas de corrientes de aire…
- El estrés emocional…
Signos y síntomas
Pueden dar diversos síntomas, siendo estos los más habituales:
- Dolor muscular crónico y rigidez.
- Limitación de movilidad de las articulaciones contiguas: un músculo con puntos gatillo presenta una tensión aumentada y esto hace que no se estire en toda su amplitud.
- Efectos del sistema nervioso que suelen darse en zonas de dolor referido: lagrimeo, sudoración, hipersalivación…
- Alteraciones propioceptivas como mareo, desequilibrios…
- Pérdida de la coordinación.
- La fuerza de contracción del músculo está debilitada; el músculo se cansa fácilmente.
- Al palparlo percibiremos una banda tensa, dentro de la misma se encuentran los puntos gatillo.
Tratamiento
Dentro de la fisioterapia encontramos por un lado las técnicas conservadoras como son:
- Masoterapia descontracturante
- Estiramientos, con o sin frío…
- Técnicas de contracción-relajación
- Crioterapia o la aplicación de frío local…
Por otro lado tenemos dentro de las técnicas invasivas, la punción seca. Es una de las más efectivas para el tratamiento de los puntos gatillo.
Consiste en la aplicación percutánea de una aguja hasta la zona donde se encuentra el punto gatillo.
Una vez localicemos el punto, moveremos dicha aguja para conseguir varios espasmos locales en el músculo.
El paciente percibe un dolor tolerable junto a una contracción involuntaria del músculo.
En todo momento tanto fisioterapeuta como paciente irán compartiendo información mutuamente para hacer la técnica correctamente, controlando las sensaciones del paciente.
De esta forma, se consigue la rotura de adherencias y con ello la estimulación de una nueva vascularización de la zona. El dolor disminuirá y aumentará el umbral que tenemos ante el mismo, mejorando nuestra sintomatología.
Aquí os dejo una imagen de cómo lo hacemos en la consulta tratando un punto gatillo en el músculo trapecio superior.

Espero sea de vuestro interés, cualquier duda podéis contactarme en info@fisioterapiajaioneinda.com.
¡Hasta la próxima!







